posted Dec 28, 2011 - 11:02:41am
Han cambiado las zapatillas doradas por tenis; los vestidos y trajes de fiesta, por camisetas y pantalones de trabajo.
No les preocupa recibir una mención de honor, un trofeo o una medalla de bronce, pero sí desean recibir la sonrisa de cientos de niños maltratados, de ancianos abandonados, de familias en infortunio.
No ambicionan desfilar por una pasarela cubierta con una alfombra roja, ni ser la portada de una revista de celebridades, pero sí invierten sus días yendo a los vecindarios de la gente más humilde y desamparada de la Florida Central.
Se han convertido, sin advertirlo, en mensajeros de la esperanza para muchas personas necesitadas.
He tenido la bendición de conocer a esta especial pareja conformada por Edinson y Dora Libreros y ser parte de su grupo de amigos; para ellos todos son sus amigos. Tengo el inmenso orgullo de poder escribir sobre su obra, la cual es colosal y noble.
No sólo han ayudado a gente necesitada en días de fiesta, como en esta pasada temporada; para ellos todos los días hay motivo suficiente para servir a los demás.
Reparten semanalmente más de 300 bolsas de supermercado a las familias con problemas económicos, dan consejería y apoyo, no sólo psicológico y legal, sino también moral y emocional.
Su amor se extiende por todos los rincones y toca a todos a quienes conocen. Son una verdadera pareja de increíbles seres humanos. No esperan nada ni piden nada. Su bandera es servir a los demás.
A su paso van sembrando bendiciones. Su sonrisa es producida por la satisfacción que sienten al servir al más necesitado y, con su obra filantrópica, están ayudando a construir un mundo más justo y humano.
Son colombianos de nacimiento, pero son ciudadanos del mundo. Ayudan a todo el que se les acerca, sin importar la raza, la religión, la condición legal, porque ellos tienen la vocación de servicio para tenderle una mano al que lo necesite.
Este es el tipo de seres humanos que el mundo precisa para que tengamos un futuro promisorio. Este es el tipo de personas que debemos honrar y bendecir por su loable labor. Este es el tipo de personas que son maestros para los demás, porque, con su acción humanitaria, nos están enseñando al resto de los humanos que sirviendo a los demás podemos edificar un mundo digno y próspero para las futuras generaciones.
El matrimonio Libreros y su batallón de voluntarios son un equipo de trabajo fuerte, compuesto por mujeres y hombres de bien, que luchan por la igualdad, por el bienestar de los desposeídos, por los niños, que son el futuro del mundo, por nuestros ancianos, que son nuestra historia, por todos aquellos que se encuentran abatidos no sólo material sino emocionalmente.
La Fundación Reach de los Libreros está haciendo una obra colosal. Ellos nos muestran todo lo que puede lograr la vocación de servicio.
Para enterarse de la obra del matrimonio Libreros y sus voluntarios —y para contribuir o ayudar— puede visitar la página de internet www.reachinaction.com.
La autora es psicopedagoga y conferencista. Puede comunicarse al e-mail blancazdd@yahoo.com.
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